Hay ocasiones en que las mamás no pueden dar de su
leche al bebé. Éstas se deben a enfermedades o medicamentos que afectan
el organismo de la mujer, y por consiguiente, se transmiten a la leche.
Para
algunas mujeres las ventajas y desventajas de una y otra manera de
alimentación no significan nada. Para ellas no hay opción, porque
existen problemas de lactancia, ya sea por motivos de
su propia salud o del niño. Si en su historia médica figura alguna de
las siguientes enfermedades que mencionaremos a continuación, se le
aconsejará que no trate de alimentar al bebé a través del pecho.
- Una grave enfermedad debilitante (como afección cardiaca, renal o anemia severa) o extrema deficiencia del peso (su organismo necesita de grasa para producir leche). Sin embargo algunas mujeres logran superar esos obstáculos y amamantar normalmente a sus bebés.
- Infección grave, como sidao tuberculosis, o posiblemente hepatitis B. Es posible que a pesar de tener hepatitis, pueda amamantar al bebé, si a ésta se le trata con gama globulina o vacuna hepatitis B.)
- Una enfermedad que requiera medicación regular, la cual pase a la leche materna y pueda ser perjudicial para el bebé, como drogas antitiroideas, anticáncer o antihipertensivas; litio, tranquilizantes o sedantes. Sin embargo, la necesidadde medicación temporal no debe impedir la lactancia. Las mujeres que necesitan antibióticos durante el parto a causa de una infección en los pechos (mastitis) pueden seguir amamantando mientras las medican. De todas maneras siempre es aconsejable consultar a un médico antes de empezar con un nuevo tratamiento durante la lactancia.
- Abuso actual de drogas, incluyendo el uso de sedantes, anfetaminas, barbitúricos y otras pastillas o heroína, metadona, cocaína, marihuana, tabaco y el uso moderado o exagerado de cafeína y alcohol (una copa ocasional no hace daño). Estar expuesto a ciertos químicos tóxicos en el lugar de trabajo. Para determinar si usted ha estado expuesto a este tipo de químicos, consulte a un experto.
- Inadecuado tejido glandular de los senos (no tiene nada que ver con el tamaño de los pechos) o lesión de los nervios de los pezones (por accidente o cirugía). En algunos casos se puede dar pecho bajo cuidadosa vigilancia médica para así ver la evolución del bebé. Si usted ha tenido cáncer de seno, debe consultarle al médico si puede amamantar a su bebé con el otro.
Además existen algunas condiciones del recién nacido donde no se aconseja la crianza con pecho:
- Un desorden metabólico, como la fenilcetonuria o intolerancia a la lactosa, que hace que el bebé no pueda digerir la leche materna. El tratamiento con fenilcetonuria incluye un suplemento con fórmula exenta de fenila- lanina. Esta fórmula se puede mezclar con leche materna siempre y cuando los niveles de sangre se monitoreen rigurosamente y se controle la cantidad de leche materna, que se le da al bebé. En caso de intolerancia a la lactosa, que es muy rara en la infancia, se puede tratar con leche extraída de la madre para hacerla así más digerible, pero siempre se debe consultar a un médico.
- Una deformación de los labios, como labio partido o paladar hendido, que hace difícil o imposible tomar el pecho. Sin embargo en algunos casos, la madre puede usar un sistema nutritivo supletorio o extraer la leche para alimentar al niño nacido con este defecto y, después de la cirugía correctiva tal vez, hasta pueda darle pecho. Se debe consultar a un médico antes de tomar la decisión alimenticia.
En caso de no querer o no poder amamantar al bebé, puede tener la seguridad de que las leches comerciales de fórmula nutrirán
a su hijo adecuadamente. Sólo en casos excepcionales se encuentran
pequeños que desarrollan alergias múltiples que requieren de leche
especial. Millones de niños son los que se han criado con mamadera sanos
y felices, de la misma forma podrá criar al suyo, siempre y cuando
recuerde que la comida con biberón se debe dar con tanto amor como el
pecho materno.

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